El Cairo – En el barrio cairota de Mokattan, un edificio se impone sobre el resto de casas residenciales por su dimensión, su perfil fastuoso y su emblema de espadas cruzadas. Dentro reverbera el eco característico de los amplios espacios todavía nuevos, sin apenas mobiliario que amortigüe la palabra firme, tranquila y segura de quienes se sienten ganadores de la revolución y del proceso electoral que acaba de comenzar en Egipto. Prohibidos, aunque autorizados en listas independientes, durante la era de Hosni Mubarak, los Hermanos Musulmanes han liderado algunas de las convocatorias masivas de la revolución y, pese a su reciente ostracismo, estrenan una sede mitad palacio, mitad edificio administrativo. Su brazo político, el Partido Libertad y Justicia, se ha posicionado como la fuerza más votada en la primera etapa de las elecciones parlamentarias con más del 35% de apoyo (resultados todavía no definitivos).
Como el rostro fotografiado de cada uno los líderes que preside la entrada a la sede, incluida la de su fundador en 1928,… (seguir leyendo)

