Un recién licenciado ante una entrevista de trabajo. El seleccionardor de personal le pregunta a qué se debe ese hueco en su currículum desde verano de 2008. El joven podría explicar:
“Hubo una contracción mundial del crédito interbancario. En apenas seis meses, las empresas dejaron de pagar a sus proveedores. Los proveedores y las empresas dejaron de pagar a sus empleados. Se alcanzó la cifra de 3,5 millones de parados; un tercio de ellos, jóvenes. Sin saberlo, yo formé parte de una generación cero, no por perder mi puesto; simplemente, no pude empezar a trabajar“, reportaje de Silvia Blanco en El País “Somos la generación 0”
Tienen menos de 30 años. Pero están condenados a seguir formándose, a vivir con sus padres aún más tiempo y a esperar. Porque terminan sus estudios en plena crisis. Y sin oportunidades.
porq nunca esplican las cosas q si pasaron y no las q nunca pasaron